El Equipo de Búsqueda y Rescate que la Secretaría de Marina (Semar)
ha desplegado en Oaxaca tras el sismo del 7 de septiembre incluye a tres
integrantes que se han distinguido con creces en el desempeño de sus
tareas.
Se trata de Frida, Evil y Eco, tres perros que
forman parte de los binomios caninos adiestrados por la Sección Canina
del Cuartel General del Alto Mando de la Semar. Estos tres se especializan en la búsqueda de personas tras un desastre.
Hasta el 11 de septiembre, los canes han localizado en Oaxaca a un total de 53 personas sepultadas entre los escombros, 12 de ellas aún con vida. De hecho, el cuerpo de Juan Jiménez Regalado pudo ser ubicado gracias al olfato de los perros.
Jiménez Regalado era un policía que trabajaba en el Palacio Municipal
de Juchitán al momento en el que se registró el temblor de magnitud
8.2. El inmueble se vino abajo y el hombre quedó atrapado por el
derrumbe, donde lamentablemente falleció.
El integrante con más experiencia entre los binomios caninos es
Frida, una perra de raza labrador que ha formado parte del equipo de
rescate en desastres como los deslaves en Guatemala, el terremoto de
Ecuador y el incendio en el torre de Pemex. A lo largo de su carrera, Frida ha rescatado a 52 personas.
Los perros rescatistas también cuentan con su propio equipo especial
para sus labores. Frida, por ejemplo, usa un visor que protege sus ojos
contra el humo, polvo o sustancias tóxicas, unas botas para no lastimar
los cojinetes de sus patas, y un arnés, en caso de tener que ascender y
descender con ayuda de un cable. (Notimex-Nelly Segura)El personal de la Semar se encarga de entrenar a los canes de 12 a 14
meses, para luego cumplir una labor que puede durar entre seis y siete
años. Al ser jubilados, los perros son donados al personal de la Marina.
A sus seis años de edad, Frida se encuentra cerca del retiro, de
acuerdo al encargado de la sección canina de la Ciudad de México,
capitán Israel Monteverde Cervantes.
En el país se cuentan alrededor de 300 binomios caninos trabajando en
distintas dependencias y cuerpos de rescate. En la Armada de México se
emplean veinte, principalmente de raza labrador y pastor belga, cada uno
con su propia función zootécnica.
Jamás te enamores de una mujer que ama a los perros con locura. Porque está loca y no es broma. Ella cree en el amor verdadero y no renuncia a eso. Ella sabe que cuando vuelve a casa después de la dura jornada diaria hay un incondicional que la recibe con felicidad y la besa efusivamente. Ella está convencida que un paseo al aire libre un día de sol, o bajo la lluvia, son formas de la alegría. Cree firmemente que, como los lobos en la manada, su compañero puede amarla y protegerla visceralmente, siempre. Ella adora escuchar los sonidos del silencio con la respiración de su perro como única música. Y buscará lo mismo. Ella puede enseñarte como encontrar la paz en una simple caricia, en una mirada cómplice. Siente que la fidelidad no es un peso, sino algo natural, lógico, sobreentendido. No. No te enamores de una mujer que ama a los perros con locura. Entiende cuando algo no está bien antes de decirlo, por su sexto sentido...
Edgard Zúñiga, más conocido como “Edgardo Perros”, es un mejicano nómada que ha encontrado el cometido verdadero de su viaje: salvar a los perros abandonados que encuentra por el camino . A lo largo de sus 5 años de periplo por las carreteras y los caminos de México , Edgardo se ha ido encontrando con cientos de perros abandonados a su suerte. Él los cura, los baña, los esteriliza y viaja con ellos mientras les busca una familia adoptiva . La bondad, la moralidad y su propia conciencia son las razones que le llevan a comprometerse de tal manera con estos animales caninos. “Nunca es tarde para hacer algo bueno” , propone. “La cosa, yo pensé, es no ser indiferente. Hacer algo positivo. Que los animales estén bien habla bien de una sociedad ” En estos 5 años de viaje, Edgardo ha salvado y dado en adopción a más de 400 perros, y él mismo ha llegado a viajar con hasta 27 caninos a su lado . Cómo él mismo confiesa, “no es que yo quiera...
1ª. Semana: Hoy hace una semana que nací… ¡qué alegría haber llegado a este mundo!. 1er. Mes: Estoy muy feliz con mi mamá, me cuida muy bien. Es una mamá ejemplar. Me gusta jugar con mis hermanitos. 2º Mes: Hoy me separaron de mi mamá. Ella estaba muy inquieta, y con sus ojos me dijo adiós, esperando que mi nueva familia humana me cuidara tan bien como ella. 4º Mes: He crecido rápido; todo me llama la atención, hay varios niños en la casa que para mi son mis hermanitos. Somos muy inquietos, ellos me tiran de la cola y yo los muerdo jugando. 5º Mes: Hoy me retaron. Mi ama se enfadó porque me hice pipí dentro de la casa; pero nunca me han enseñado dónde debo hacerlo. Además duermo en un cuarto ¡y ya no me aguantaba…!. 8º Mes: Soy un perro feliz. Tengo el calor de un hogar; me siento tan seguro, tan protegido. Creo que mi familia humana me quiere y me consiente mucho. Cuando están comiendo me convidan. El patio es para mi sólito y me doy vuelo escarbando c...
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